El golf, una terapia para chicos con discapacidad.

El golf es mucho más que un deporte, así lo demuestra “Heme Aquí”, una escuela gratuita de golfterapia para niños y jóvenes con discapacidad cognitiva. La iniciativa nació 18 años atrás y fue producto del interés y el dolor de una madre, Nora Goldfinger. Su hija mayor, Vanina, había nacido con síndrome de down y Nora buscaba alguna actividad recreativa que afuera acorde a las necesidades de su primogénita.

“Yo era golfista amateur y un día se me ocurrió traerla conmigo a la práctica. Si bien a Vani al principio le costaba, después empezó a pegarle a la pelota y cuando vi que podía pensé ‘si ella puede por qué otros no’”, recuerda Nora.

De a poco se fueron sumando más alumnos y Nora perfeccionó un método de enseñanza único en el mundo al que bautizó como Goldfinger. La principal herramienta de la que se vale es la música. Las canciones tratan sobre conceptos teóricos del golf y se acompañan de coreografías que simulan el swing.

Pero el método va más allá de lo corporal, es holístico. “Abordamos a la persona de manera íntegra, como una unidad biopsico-espiritual”, indica Nora. Por eso, los niños y jóvenes que asisten a la escuela se benefician a nivel físico por la práctica deportiva, al mismo tiempo que fortalecen su autoestima y se integran a un grupo de pertenencia.

Es que en “Heme Aquí”, las actividades no terminan con el golf. Ese es más bien un disparador para hacer amigos y compartir festejos de cumpleaños, excursiones y hasta las vacaciones.

“Los beneficios son múltiples. La práctica mejora la concentración, la postura y la coordinación. Además, los alumnos se muestran alegres por los logros que alcanzan y mejoran su autoestima ”, señala Nora. La escuela, que tiene 80 alumnos de entre 8 y 35 años, cuenta con cuatro sedes (Palermo, Villa Adelina, Mar del Plata y Uruguay), donde se realizan las prácticas semanales. Además, todos los años organizan torneos de golf en diferentes ciudades.

Como las actividades son gratuitas para la comunidad, la institución necesita fondos para funcionar. “No es fácil mantener los costos de la escuela. Hay que pagarles a los docentes, entre otros gastos, y también nos gustaría que puedan anotarse más alumnos”, explica Goldfinger, y agrega: “En este momento quedan unas pocas vacantes, así que estamos recibiendo solicitudes de interesados”.

Con información del El Clarín

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